Eterna Inocencia/Opción Crucial – La huerta

  El encuentro sucedió hace casi diez años. Eterna Inocencia se preparaba para cerrar el año musical en Graneros, una ciudad ubicada en la región del Libertador General Bernardo O’Higgins, 70 kilómetros al sur de Santiago. Javi recuerda que estaba en los momentos previos a salir al escenario, pero esos nervios que siente siempre antes de empezar un recital pasaron a segundo plano. Un hombre les contaba que había empezado a escuchar la banda hacía poco por su hijo, fallecido tiempo atrás por el accionar de un asesino al volante que lo despreció y lo abandonó. “Dejé la habitación como estaba”, relataba, y Javier “Ciri” Pesquero imaginaba ese cuarto vacío, fijo, inmodificable, lleno de posters de Eterna en las paredes. Sin embargo, no podía imaginar el dolor.

  —Esas cosas son muy fuertes, y que por lo menos por un instante, hayamos podido hacer que esa persona se sintiera bien, es algo maravilloso. Este tipo de cosas son las que hacen que sigamos tocando.

  En esa habitación, luego de un largo silencio, empezó a sonar de vuelta Eterna Inocencia. Melodías acompañadas de lágrimas, de recuerdos, como un vínculo inmaterial, como un abrazo a la distancia.

Continuará…

(El resto de la historia de Javier “Ciri” Pesquero en Opción Crucial y Eterna Inocencia la encontrás en el libro…)

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